La pugna política y mercadológica por el poseer el "verdadero psicoanálisis" responde a una dinámica usual en las organizaciones humanas: individuos o grupos que intentan legitimar sus interes hegemónicamente desde una supuesta institucionalidad.
Sigmund Freud, el individuo, no fue ajeno a esta dinámica humana, las asociaciones psicoanáliticas, las organizaciones, tampoco lo son.
A la par me parece importante el trazado de los rasgos constituyentes del psicoanálisis tanto en su plano disciplinar cuanto en el profesional. Freud también aportó en esta dirección, leamos:
Los pilares básicos de la teoría psicoanalítica [así se llama el apartado]El supuesto de que existen procesos anímicos inconcientes; la admisión de la doctrina de la resistencia y la represión; la apreciación de la sexualidad y del complejo de Edipo: he ahí los principales contenidos del psicoanálisis y las bases de su teoría, y quien no pueda admitirlos todos no debería contarse entre los psicoanalistas.
Freud, Sigmund. (1993:243) [1923].Dos artículos de enciclopedia: “Psicoanálisis” y “Teoría de la libido”
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Considero que hoy día mantiene una vigencia clara al menos el primero de ellos, de la cual podría subrayarse que es definitoria: El supuesto de que existen procesos anímicos inconcientes; aunque también es claro que lo inconciente es un concepto de esos a co-laborar indefinidamente, sin que esto signifique la anulación de su valor como valiosa afrenta narcisista y por tanto la correspondiente resistencia.
Sería interesante que cuando se dialogue, se oiga o se lea a quienes se reputan psicoanalistas, me incluyo, se ubique el uso o desuso que se hace de lo inconciente como una herramienta conceptual fundamental. En caso de que se use el término habrá que revisar si su uso responde a uno propiamente freudiano o post-freudiano y no a uno pre-freudiano.
La doctrina de la resistencia y la represión, hoy día es cuestionada particularmente por lo relativo a la resistencia. Me temo que este es un ejemplo más de lo que llamo "escenario Babel 2", uno en el cual se usa el mismo término para referir nociones y conceptos en ocasiones harto diversos, y he aquí el problema, sin que ello se advierta y, por ende, generando una ilusión de lengua universal que en el fondo no es sino caos teórico. Sobre este punto solamente planteo una cuestión ¿pueden deslindarse la represión y la resistencia?
El tercero de los pilares, ultimo en el enunciado pero el primero que fenomenológicamente se presento ante Freud es la apreciación de la sexualidad y del complejo de Edipo. Mucha agua ha corrido desde entonces, la sexualidad ampliada y el Edipo han sido repensados desde muchos y nuevos aportes ¿Creen Ustedes que se sostenga? Mi respuesta es afirmativa siempre y cuando se logre, a la manera del propio Freud, estar actualizando estas dos herramientas conceptuales con un dialogo interdisciplinar.
Después de estos párrafos uno ha de preguntarse ¿me cuento entre los psicoanalistas?